Neon, la controvertida aplicación que irrumpió en el mercado prometiendo dinero a cambio de grabar y vender tus llamadas para el entrenamiento de sistemas de Inteligencia Artificial, ha puesto en el foco el dilema ético y económico que define nuestra era digital. Desde su lanzamiento, que se popularizó a mediados de septiembre de 2025, la app demostró un crecimiento vertiginoso, escalando rápidamente en las listas de descargas y evidenciando hasta dónde están dispuestos a llegar los usuarios por un incentivo económico inmediato. Su auge fue tan rápido como su posterior caída, pero el debate que encendió sobre la monetización de los datos personales es más relevante que nunca en el sector de la IA.
La Mecánica Lucrativa: Dinero a Cambio de Conversaciones
El modelo de negocio de Neon app es sorprendentemente directo. La propuesta era un pago de 30 centavos de dólar por cada minuto de llamada grabada entre dos usuarios de Neon, reduciéndose a la mitad si el interlocutor no usaba la aplicación. Los usuarios podían acumular hasta $30 diarios, con la promesa de pagos en solo tres días hábiles. Este esquema de compensación, junto con un sistema de referidos, catapultó su popularidad.
El Vértigo de la Popularidad y las Cifras de Adopción
El rápido ascenso de Neon fue notable. Los datos indican que a partir del 18 de septiembre de 2025, la aplicación experimentó un salto brutal en descargas. En menos de una semana, pasó de unas pocas centenas a 81.000 descargas, según datos de AppFigures. Para el miércoles 24 de septiembre, Neon ya se había posicionado en el top 10 de las aplicaciones sociales gratuitas más descargadas en la App Store de Estados Unidos, llegando a ocupar el segundo puesto en la categoría de redes sociales y el sexto en la clasificación general de apps gratuitas. Este fenómeno demostró la existencia de un vasto mercado dispuesto a intercambiar su intimidad por dólares. El objetivo de estas grabaciones, según la compañía, era vender el audio a empresas de Inteligencia Artificial para perfeccionar modelos de voz y tecnologías de procesamiento del lenguaje natural (NLP), esenciales para asistentes virtuales, chatbots avanzados y sistemas de transcripción.

El Precio de la Voz: Términos Legales y Consecuencias Reales
El verdadero motor de este negocio residía en los términos de servicio que los usuarios aceptaban. Al descargar Neon, se otorgaba a la empresa una licencia «mundial, exclusiva, irrevocable, transferible y libre de regalías» para usar, vender, modificar y sublicenciar las grabaciones de voz en cualquier formato, incluso para la creación de «obras derivadas».
Licencia Irrevocable y Anonimización Opaca
Aunque Alex Kiam, CEO de Neon, afirmaba que el proceso de filtrado de datos era estricto, eliminando nombres, correos y números de teléfono para anonimizar los audios antes de su venta, la amplitud de la licencia dejaba la puerta abierta a múltiples usos. La compañía, un equipo de cuatro personas, no ofrecía transparencia sobre la identidad de los compradores ni sobre el destino final de las grabaciones, lo que generaba una profunda incertidumbre sobre la protección real de los datos personales. En un sector donde la IA devora datos para su desarrollo, el consentimiento tan amplio se convierte en una cesión de control casi total sobre la propia voz.
El Incidente de Seguridad que Detuvo el Experimento
El experimento de monetización de la privacidad tuvo un abrupto final. Justo una semana después de su boom de popularidad, el jueves 25 de septiembre de 2025, una grave falla de seguridad forzó la desactivación de la aplicación. Se reportó que esta vulnerabilidad permitía que cualquiera pudiera acceder no solo a los números de teléfono, sino también a las grabaciones de llamadas y sus transcripciones de otros usuarios. Esta brecha expuso información sensible y puso en evidencia la fragilidad de la protección de datos en una aplicación que manejaba material tan delicado. La suspensión de Neon fue inmediata, y la reputación de la app se desplomó, con usuarios calificándola de estafa. Aunque Kiam sugirió posteriormente que el servicio regresaría con una bonificación, el incidente demostró el peligro inherente a modelos de negocio que priorizan la recolección masiva de datos sin garantizar una seguridad robusta. Este episodio sirve como una lección crítica sobre los riesgos asociados a la monetización de la voz y subraya la necesidad de regulaciones más estrictas en la recopilación de datos para el entrenamiento de la Inteligencia Artificial.
Si quieres usar Neon, puedes descargarte en el siguiente enlace: NEON

