OpenAI cierra Sora, su revolucionaria aplicación de generación de video, apenas seis meses después de haber captado la atención del mundo entero con su lanzamiento comercial. Esta noticia, que ha sacudido los cimientos del sector tecnológico este 24 de marzo de 2026, marca un giro estratégico sin precedentes en la hoja de ruta de la compañía dirigida por Sam Altman. Aunque el modelo de lenguaje visual que da vida a la herramienta no desaparecerá por completo, la plataforma independiente y su ecosistema social tal como los conocíamos llegan a su fin.
Como experto con más de un lustro analizando el despliegue de soluciones de inteligencia artificial, puedo afirmar que nos encontramos ante un movimiento de «recalibración total». OpenAI ha decidido que el video ya no es su prioridad absoluta, moviendo sus piezas hacia la productividad empresarial, el desarrollo de agentes autónomos y la programación, donde competidores como Anthropic están ganando un terreno peligroso.
El ascenso y la caída de la aplicación Sora
El camino de Sora ha sido una montaña rusa de expectativas. Todo comenzó en febrero de 2024, cuando OpenAI mostró al mundo los primeros clips de video hiperrealistas: un golden retriever jugando en la nieve y una mujer caminando por una calle de Tokio. Aquellas imágenes de 60 segundos redefinieron lo que creíamos posible. Sin embargo, no fue hasta el 30 de septiembre de 2025 cuando Sora 2 y su aplicación independiente se lanzaron oficialmente al público general, alcanzando el número uno en la App Store en menos de una semana.
El éxito fue efímero. A pesar de lograr un millón de instalaciones en sus primeros cinco días, el interés comenzó a decaer. Para enero de 2026, las descargas habían caído un 45%. El intento de OpenAI de crear una suerte de «TikTok generado por IA» no logró cuajar como hábito diario entre los usuarios, quienes veían la herramienta más como una curiosidad técnica que como una plataforma de consumo social sostenible.

Por qué OpenAI decidió cancelar el proyecto Sora
La desaparición de la aplicación no se debe a un fallo técnico, sino a una combinación de factores estratégicos, económicos y legales que han obligado a Sam Altman a declarar un «código rojo» interno.
El fin del acuerdo multimillonario con Disney
Uno de los golpes más duros para la viabilidad de Sora fue la cancelación del acuerdo con The Walt Disney Company. En diciembre de 2025, ambas compañías anunciaron una alianza de 1.000 millones de dólares que permitiría a los usuarios de Sora generar videos utilizando más de 200 personajes icónicos de Marvel, Pixar y Star Wars. Tras el anuncio del cierre de la aplicación este martes 24 de marzo de 2026, Disney ha retirado su inversión y ha dado por finalizada la colaboración, buscando ahora otros proveedores de IA generativa que se alineen mejor con sus estándares de seguridad y derechos de autor.
Costes operativos y presión de la competencia
Generar video en alta definición mediante IA es extremadamente costoso en términos de procesamiento computacional. Mientras Sora intentaba encontrar un modelo de monetización, competidores como Kling AI y Runway Gen-3 lograron ofrecer herramientas más integradas en flujos de trabajo profesionales. OpenAI parece haber llegado a la conclusión de que mantener una red social de video es un «sumidero de recursos» que no aporta el retorno necesario para justificar el gasto en GPUs, especialmente cuando su enfoque principal debe ser el perfeccionamiento de ChatGPT y el desarrollo de nuevos modelos de razonamiento.
Problemas de seguridad y moderación de contenido
Desde su lanzamiento, Sora estuvo rodeada de polémica. La facilidad para crear deepfakes y contenido violento puso a la compañía bajo la lupa de los reguladores. A pesar de que apenas una semana antes del cierre OpenAI publicó artículos sobre nuevas medidas de seguridad para adolescentes, la presión por las posibles demandas y el mal uso de la tecnología aceleraron la decisión de cerrar el acceso público a la interfaz de Sora y a su API para desarrolladores.
El futuro del video en OpenAI y el nuevo modelo «Spud»
El hecho de que OpenAI cierre Sora como aplicación no significa que abandonen la investigación en video. La compañía ha confirmado que redirigirá al equipo de Sora hacia la «investigación de simulación del mundo para avanzar en la robótica». Es aquí donde entra en juego el relevo generacional.
Internamente, ya se habla de un nuevo modelo con el nombre en clave «Spud». A diferencia de Sora, que intentaba ser una plataforma de entretenimiento, Spud estaría diseñado para integrarse directamente como una funcionalidad dentro de ChatGPT y otras herramientas de productividad. El objetivo es que el video sea una capacidad más del asistente, no un producto aislado.
Los usuarios que tengan proyectos guardados en la plataforma actual deben actuar con rapidez. OpenAI compartirá en los próximos días un calendario detallado para el apagado definitivo de los servidores, ofreciendo herramientas para que los creadores puedan descargar y conservar sus obras antes de que la web sora.chatgpt.com deje de estar operativa.
El cierre de Sora es el fin de una era de «hype» desenfrenado y el comienzo de una fase más madura y pragmática para OpenAI. La carrera por la inteligencia artificial ya no se trata solo de quién hace el video más espectacular, sino de quién logra integrar esa potencia en la economía real de forma eficiente y segura. Sora nos dejó ver el futuro, pero ese futuro, al parecer, no se verá a través de su propia aplicación.
Si quieres entrar a Sora, simplemente tienes que acceder al siguiente enlace: SORA

