Hace dos años no sabía programar. Hoy gestiono varios productos digitales en activo, enseño vibe coding en dos academias y acabo de lanzar mi tercer proyecto del año. No porque me volviera desarrollador de la noche a la mañana, sino porque aprendí a dirigir la IA como se dirige cualquier proyecto: con claridad sobre lo que quieres y criterio para evaluar lo que te devuelve.
Eso es, en esencia, el vibe coding: construir software con inteligencia artificial sin escribir código tú mismo. Para un solopreneur que quiere crear su propio producto digital, es la diferencia entre tener una idea atascada en una nota y tenerla funcionando con clientes reales.
Estos son los consejos que le daría a alguien que empieza hoy.
1. Define el producto antes de abrir ninguna herramienta
El error más habitual en quienes empiezan con vibe coding es arrancar por la herramienta. «¿Uso Lovable o Cursor?» «¿Qué IA es mejor para esto?» Esas preguntas son secundarias.
Lo primero es tener claridad sobre qué construyes, para quién y cómo va a generar dinero. No necesitas un business plan de treinta páginas. Necesitas responder esto: ¿qué problema resuelve tu producto, quién lo tiene y estaría dispuesto a pagar por resolverlo?
Cuando construí aiselfi.es, una herramienta de fotos profesionales con IA, la idea era simple: muchas personas necesitan fotos de perfil decentes para LinkedIn o redes sociales y no quieren contratar un fotógrafo. La solución también era simple. Esa claridad es la que te permite darle instrucciones útiles a la IA. Sin ella, obtienes código que no sabes si resuelve lo que necesitas.

2. Elige la herramienta según tu punto de partida
Para alguien sin experiencia técnica que quiere lanzar un producto web, hoy hay dos opciones principales: Lovable y Cursor.
Lovable es la opción si partes de cero. Funciona desde el navegador, genera interfaces visuales en tiempo real y no requiere ninguna configuración previa. Es ideal para construir un MVP, validar una idea rápido o montar el front de una aplicación sin tocar una terminal.
Cursor es un editor de código potenciado con IA. Tiene más control y es más potente para productos complejos, pero la curva de entrada es mayor. Si nunca has programado, empieza por Lovable.
Ambas herramientas funcionan bien conectadas a Supabase (base de datos y autenticación), Stripe (pagos) y servicios de automatización como Make o n8n. Con esa combinación puedes construir un producto funcional y monetizable sin escribir prácticamente nada de código.
3. El prompt es tu código: aprende a escribir bien lo que quieres
En vibe coding, la calidad de lo que construyes depende directamente de cómo describes lo que necesitas. Un prompt vago da resultados vagos.
«Hazme una web para vender cursos» puede devolverte algo genérico y difícil de modificar. Un prompt concreto da resultados concretos: «Crea una landing page para un curso de vibe coding en español, con un bloque de precio único de 97€, tres testimonios debajo del pliegue y un botón de compra conectado a Stripe.»
Si quieres mejorar tus prompts para construir productos digitales, donprompt.com es una biblioteca de prompts pensada específicamente para emprendedores que trabajan con IA. No es solo una colección de frases: incluye flujos y sistemas para tareas concretas del proceso de construcción de un producto.
La habilidad de escribir buenos prompts se desarrolla con práctica, pero tener una estructura de partida lo acelera mucho.
4. No construyas lo que ya puedes integrar
Antes de pedirle a la IA que construya una funcionalidad desde cero, pregúntate si existe un servicio que ya lo haga y que puedas conectar.
¿Necesitas autenticación de usuarios? Supabase. ¿Pagos? Stripe. ¿Correos automáticos? Resend o Brevo. ¿Automatizaciones entre herramientas? Make o n8n. Para descubrir más herramientas de IA según la tarea que tengas entre manos, queia.es es un directorio actualizado semanalmente con herramientas pensadas para usuarios de habla hispana.
Construir todo desde cero no solo lleva más tiempo: genera más puntos de fallo y más horas de conversación con la IA intentando arreglar algo que ya existía resuelto. La arquitectura de un buen producto de vibe coding es, en gran parte, una buena selección de integraciones.
5. Gestiona el contexto de la IA como si fuera un colaborador nuevo
Esto no se enseña suficiente: la IA no recuerda lo que habéis construido juntos si empiezas una nueva conversación. Cada sesión es, para ella, la primera vez.
En la práctica, eso significa que necesitas un documento de referencia del proyecto que puedas pegar al inicio de cada sesión de trabajo: qué hace el producto, cómo está estructurado, qué tecnologías usa, qué decisiones se han tomado. Sin ese contexto, la IA toma decisiones en el vacío y los resultados son impredecibles.
También significa no hacer cambios grandes en una sola instrucción. «Rediseña toda la aplicación para que…» produce resultados difíciles de controlar. Mejor ir sección por sección, función por función, validando en cada paso antes de continuar.
6. Lanza antes de que esté perfecto
Un producto que no está en producción no te da feedback real. No sabes si la gente lo entiende, si el flujo de compra funciona, si hay bugs en dispositivos que no has probado. Cada semana de construcción adicional sin usuarios reales es trabajo sin datos.
Cuando lancé mi primer producto tenía errores. La página de pago no se veía bien en móvil. El correo de confirmación llegaba tarde. Nada de eso impidió que hubiera personas dispuestas a pagar, y eso fue lo que me dio la información necesaria para seguir construyendo en la dirección correcta.
Lanzar con algo funcional y mínimo también obliga a priorizar. La presión de tener algo publicado aclara rápido qué es imprescindible y qué es ruido.
7. Itera con usuarios, no con suposiciones
Una vez en producción, la siguiente trampa es seguir construyendo funcionalidades que crees que el usuario quiere. El vibe coding hace que construir sea rápido, lo que puede generar la tentación de añadir cosas constantemente.
El antídoto es hablar con tus usuarios. Cinco conversaciones reales con personas que han usado tu producto valen más que cincuenta horas de construcción basada en suposiciones. Pregunta qué les falta, qué les confunde, qué los haría recomendarlo. Luego construye eso.
El ciclo productivo en vibe coding no es «idea → construye → lanza». Es «lanza → escucha → construye → lanza». Cuanto antes entres en ese ciclo, antes tienes un producto que la gente quiere usar.

Por dónde seguir
El vibe coding no es difícil. Es diferente. Requiere aprender a colaborar con la IA de forma efectiva, tomar decisiones de producto con criterio y mantener una cadencia de lanzamiento que muchos abandonan por querer hacerlo perfecto antes de publicar.
Si quieres aprender el proceso completo — desde la idea hasta un producto digital funcionando y monetizado — en Aprende Vibe Coding enseño exactamente el stack y el método que he usado en mis propios proyectos.
No hace falta saber programar. Hace falta tener claro qué quieres construir.
9 Abril de 2026 – por Jonathan Kraayenbrink

Opinión de Jonathan Kraanyenbrink
Fundador de Aiselfi.es | Formador de Vibe-Coding
(Especialista en Vibe Coding)
