Gemini genera música con IA de forma oficial tras la integración del modelo Lyria 3 de DeepMind, marcando un hito en la creación de contenido multimedia este 24 de febrero de 2026. Lo que comenzó como un experimento textual se ha transformado en una suite creativa total donde el usuario ya no solo escribe o diseña imágenes, sino que compone piezas musicales completas con instrumentación, letra y voz en cuestión de segundos. Esta actualización, que ya se está desplegando globalmente para usuarios mayores de 18 años, representa el movimiento más agresivo de Google para dominar el mercado de la IA generativa frente a competidores como Suno o Udio.
El fin de las barreras técnicas: Cómo Lyria 3 compone en segundos
La verdadera magia detrás de esta novedad reside en Lyria 3, el motor sonoro desarrollado por Google DeepMind. A diferencia de las versiones experimentales anteriores, este modelo ha sido diseñado para eliminar los «artefactos» o ruidos sintéticos que delataban a la inteligencia artificial en el pasado. Ahora, la aplicación de Gemini permite generar pistas de hasta 30 segundos con una fidelidad asombrosa, orientada principalmente a creadores de Shorts, Reels y TikTok que necesitan bandas sonoras originales sin complicaciones de copyright.
El proceso es tan intuitivo como enviar un mensaje de chat. El usuario introduce un «prompt» descriptivo (por ejemplo: «un tema de jazz lo-fi con voz femenina susurrada para un atardecer en la playa») y el sistema devuelve una pista producida, una letra coherente y una portada generada por el modelo Imagen 3 (anteriormente conocido bajo el proyecto Nano Banana). Esta integración vertical permite que cualquier persona, sin conocimientos de solfeo o edición de audio, disponga de un estudio de grabación virtual en su bolsillo. Además, la herramienta permite subir fotos o vídeos para que la IA analice el «mood» visual y componga una melodía que encaje perfectamente con la atmósfera del archivo.

Dream Track y el ecosistema global de YouTube
Google no solo ha limitado esta tecnología a la app de Gemini; ha decidido expandir su herramienta Dream Track a nivel mundial a través de YouTube. Tras una fase de pruebas restringida a Estados Unidos que comenzó a finales de 2023, la capacidad de generar música con IA se abre ahora a todos los mercados principales, incluyendo España y Latinoamérica, soportando idiomas como español, inglés, alemán, francés, portugués, hindi, japonés y coreano.
Esta expansión global busca convertir a YouTube en el epicentro de la creación automatizada. Al facilitar que los creadores generen su propia música dentro de la plataforma, Google soluciona de un plumazo los problemas de reclamaciones por derechos de autor que históricamente han afectado a los canales pequeños. No es solo una mejora de experiencia de usuario, sino una estrategia de retención de talento: si puedes escribir, ilustrar y musicalizar tu contenido sin salir del ecosistema de Google, la dependencia de la plataforma se vuelve total.
El control creativo: Estilo, tempo y voces personalizadas
A diferencia de otros generadores que funcionan como una «caja negra» donde el resultado es aleatorio, la integración de Lyria 3 en Gemini ofrece un nivel de control granular. Los usuarios pueden ajustar mediante texto variables críticas como el tempo (BPM), el género musical y el tipo de voz. Si el resultado inicial no convence, es posible pedir variaciones específicas, actuando Gemini como un productor musical que obedece órdenes en tiempo real. Este enfoque de «perillas textuales» democratiza la producción, permitiendo que un boceto musical pase de ser una idea abstracta a una maqueta sólida en menos de un minuto.
Ética y Copyright: ¿Es posible imitar a grandes artistas?
Una de las mayores preocupaciones de la industria discográfica es la clonación de voces famosas. Google ha sido tajante al respecto: el sistema cuenta con filtros que impiden la imitación directa de artistas específicos. Si un usuario solicita una canción «con la voz de Taylor Swift», Gemini declinará la petición o generará un estilo inspirado en el pop contemporáneo sin replicar el timbre exacto de la cantante.
Para reforzar esta seguridad, se ha implementado SynthID, una tecnología de marca de agua imperceptible al oído humano pero detectable por software. Todas las pistas generadas llevarán este sello digital, lo que permitirá a plataformas como YouTube identificar qué es humano y qué es artificial. Además, Gemini ahora posee la capacidad inversa: puedes subir un archivo de audio y preguntarle si ha sido creado con IA, actuando como un perito digital para combatir el fraude musical y el spam en servicios de streaming.
El impacto en la industria y el futuro de la creación musical
El despliegue de estas funciones se produce en un contexto legal convulso, donde las grandes discográficas mantienen pulsos judiciales con diversas empresas de IA por el uso de datos de entrenamiento. Sin embargo, el movimiento de Google parece buscar el consenso a través de acuerdos de licencias y la transparencia técnica. Al limitar las pistas a 30 segundos, la compañía evita competir directamente con el formato de álbum tradicional de Spotify, posicionándose más como una herramienta de apoyo creativo y de consumo rápido para redes sociales.
La inteligencia artificial ya no solo nos ayuda a escribir correos o programar código; ahora ha aprendido a entender la emoción y el ritmo. La llegada de la generación de música a Gemini no es solo una curiosidad tecnológica, es el inicio de una era donde la música será tan dinámica y personalizada como el feed de nuestras redes sociales.
Si quieres utilizar Gemini, simplemente tienes que acceder al siguiente enlace: GEMINI

