El 18 de junio de 2025, el regulador publicitario ha levantado serias dudas sobre las afirmaciones de Microsoft Copilot en relación con el aumento de productividad. Microsoft ha promocionado intensamente a Copilot como una herramienta transformadora capaz de disparar la eficiencia empresarial, justificando así el costo adicional de su suscripción. Sin embargo, la National Advertising Division (NAD) de BBB National Programs ha cuestionado estas afirmaciones, particularmente cuando se basan en percepciones de usuarios en lugar de datos objetivos y medibles. Aunque Microsoft no comparte las conclusiones, se ha comprometido a seguir las recomendaciones para clarificar su mensaje publicitario.
La NAD cuestiona la métrica de productividad de Copilot
La principal preocupación del regulador gira en torno a los estudios citados por Microsoft para respaldar el impacto de Microsoft 365 Copilot. Según la empresa, entre el 67% y el 75% de los usuarios afirman ser más productivos tras usar la herramienta. Pero, ¿qué hay realmente detrás de estas cifras? El estudio en cuestión se basa en la percepción subjetiva de los trabajadores, es decir, cómo se sienten con Copilot en comparación con su experiencia previa.
La diferencia entre «sentirse» y «ser» productivo
Aquí radica el quid de la cuestión para la NAD: ¿Sentirse más productivo es equivalente a serlo en la práctica? La NAD argumenta que no. Para que una afirmación publicitaria sea fiable, debe fundamentarse en datos objetivos y medibles, no solo en opiniones personales. Por ello, la entidad ha recomendado a Microsoft que modifique o suprima estas declaraciones y que exponga de manera clara la base de sus afirmaciones. Esto busca asegurar que tanto los clientes individuales como las empresas puedan tomar decisiones informadas con una mayor transparencia.
Por qué la NAD puso el foco en Copilot
La razón por la que la NAD ha centrado su atención en Copilot no es trivial. El asistente de IA de Microsoft, lanzado para capitalizar la creciente tendencia en inteligencia artificial, ha impulsado campañas publicitarias con un fuerte énfasis en términos como «aumento de productividad» y «mayor eficiencia». No obstante, si las pruebas que respaldan estos beneficios carecen de objetividad, existe un riesgo significativo de que las empresas tomen decisiones de inversión basadas en promesas poco verificadas. La revisión de la publicidad de Copilot, por lo tanto, trasciende la mera corrección de anuncios; busca garantizar que el mercado disponga de información precisa y confiable. La NAD considera que, sin pruebas sólidas, afirmar grandes ventajas puede inducir a error, especialmente si los consumidores se fían únicamente de los porcentajes de satisfacción expresados por los usuarios actuales.

Impacto de las afirmaciones publicitarias y confusión de marca
Cuando una herramienta promete productividad y un significativo retorno de inversión, lo hace con la intención de convencer a los usuarios de que el precio extra de la suscripción merece la pena frente a la versión estándar de Microsoft 365. Sin embargo, la NAD subraya que la percepción positiva recogida entre los usuarios actuales no prueba un aumento efectivo de la productividad en términos medibles, como la reducción de plazos, la finalización de más tareas o la disminución de errores. Esta distinción es crucial para responsables de tecnología o recursos humanos que buscan justificar el gasto en Copilot. Es fundamental revisar con lupa las bases de estas cifras y cuestionar si la experiencia subjetiva de otros realmente garantiza el mismo resultado objetivo. La transparencia es clave para evitar adquirir un «impulso emocional» en lugar de una ventaja tangible y medible.
La confusión en el branding de Copilot
¿Alguna vez te has sentido confundido con los distintos nombres y versiones de Copilot? No estás solo. El regulador también ha advertido que el uso generalizado de la marca Copilot en diferentes servicios y versiones puede generar malentendidos entre los usuarios. Lo que antes era Bing Chat Enterprise ahora se llama Copilot para Microsoft 365, y Business Chat, que comenzó como un chatbot en Teams, también ha mutado para formar parte del conjunto bajo la marca Copilot. Este constante rebranding y los cambios de enfoque complican la identificación de cada servicio y de las funciones realmente disponibles para los usuarios según el plan que contraten.
Rebranding y estrategias para aclarar la oferta
El proceso de rebranding de Copilot responde, según Microsoft, a la intención de que más empresas adopten este asistente y paguen por la suscripción a Microsoft 365 Copilot. A principios de 2024, la empresa relanzó Copilot en formato chat gratuito con agentes «premium» o de pago, ofreciendo accesos distintos y más opciones para empresas. La propia Microsoft ha admitido que el relanzamiento ha generado más dudas que certezas. El regulador y los usuarios coinciden: es esencial que Microsoft aclare las diferencias entre cada uno de estos productos. Solo así se podrá entender qué servicios están incluidos en la suscripción y qué funciones quedan fuera, evitando así malentendidos.
Transparencia en las limitaciones de Business Chat y la respuesta de Microsoft
Si utilizas Business Chat o planeas probarlo dentro de Microsoft 365 Copilot, la NAD recomienda que cualquier limitación material se exponga de forma clara y destacada. El objetivo es evitar sorpresas sobre lo que se puede o no se puede hacer con este chatbot, ya que a menudo el marketing tiende a destacar los puntos fuertes y a dejar en segundo plano las posibles carencias. Esto implica que Microsoft deberá especificar, por ejemplo, si Business Chat solo funciona en ciertos dispositivos, qué tipo de información procesa realmente o en qué situaciones no podrá asistir a los usuarios empresariales. Esta transparencia permitirá tomar decisiones informadas y ajustar las expectativas.
Recomendaciones del regulador sobre la comunicación de límites y capacidades
Las recomendaciones de la NAD son claras:
- Expón con claridad dónde y cómo Business Chat asiste a los usuarios.
- Aclara cualquier restricción relevante, como el acceso a ciertas funcionalidades o la integración limitada con aplicaciones externas.
- Evita generalizaciones que puedan llevar a creer que todo Copilot funciona igual en todos los contextos.
Siguiendo estas pautas, Microsoft podrá evitar confusiones, y los usuarios podrán conocer de antemano las diferencias entre las distintas versiones de Copilot, el acceso al chat empresarial y las condiciones para obtener apoyo automatizado en sus flujos de trabajo.
La postura de Microsoft ante las recomendaciones de la NAD
Frente a estas críticas, Microsoft ha dejado clara su postura: aunque la empresa no está de acuerdo con las conclusiones de la NAD, ha confirmado su intención de acatar las sugerencias y mejorar la claridad de sus comunicaciones. Esto implica que, en las próximas campañas y documentos informativos, las afirmaciones sobre la productividad de Copilot serán más específicas y se basarán en datos reales o, si no los hay, se explicará la naturaleza de la información. El gigante tecnológico espera que, con el tiempo, la marca Copilot sea más comprensible para los usuarios y que desaparezca parte de la confusión generada por el historial de cambios y estrategias de marketing en torno a este asistente de IA.
Si eres usuario o responsable de implementar Microsoft Copilot en tu empresa, es crucial tener en cuenta que las promesas de productividad no están, al día de hoy, respaldadas por estadísticas objetivas, sino principalmente por las percepciones y sensaciones de los primeros adoptantes. La transparencia prometida por Microsoft será clave para evaluar el verdadero valor de la inversión.
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