El Reglamento de Inteligencia Artificial (RIA) o Ley IA Act es la normativa pionera de la Unión Europea diseñada para establecer un marco legal armonizado sobre el uso y comercialización de esta tecnología.
A partir del 2 de agosto de 2026, la Comisión Europea, junto con las autoridades nacionales como la Agencia Española de Supervisión de Inteligencia Artificial (AESIA), comienza a hacer cumplir oficialmente estas normas.
Este hito marca un punto de inflexión para las empresas en España y en el resto de la Unión Europea, ya que activa la capacidad de inspección y sanción de las autoridades para garantizar que la adopción de la IA sea segura, digna de confianza y centrada en el ser humano.
DESDE EL 2 DE AGOSTO DE 2026 LA LEY VIGENTE REGULA LA IA EN LAS EMPRESAS
El impacto más inmediato para el tejido empresarial español radica en las nuevas y estrictas obligaciones de formación y transparencia.
Desde el 2 de agosto, cualquier empresa que utilice sistemas de inteligencia artificial y no haya formado formalmente a su plantilla incurre en un incumplimiento legal directo, exponiéndose a un riesgo corporativo grave y a sanciones económicas.
Paralelamente, se activan los requisitos de transparencia algorítmica, los cuales exigen a las organizaciones informar claramente a los usuarios cuando están interactuando con una IA o cuando se generan o manipulan artificialmente contenidos de audio, imagen, vídeo o texto.

Toda la aplicación de esta ley se basa en un enfoque estructurado según el nivel de riesgo, estableciendo escenarios que van desde sistemas sin exigencias estrictas hasta prácticas totalmente prohibidas.
Para evitar infracciones y asegurar que los temarios formativos para los trabajadores cumplen con los estándares exactos exigidos por la Comisión Europea, las empresas formarse en el conocimiento «Ley IA ACT». Adaptar los procesos internos a estas normativas ya no es una opción a futuro, sino una obligación legal en el presente.
Si quieren saber más, les dejamos el siguiente enlace de este artículo de opinión:
